Por cada cosa mágica que Steve Jobs anunciaba en sus famosas convenciones, habían también muchas otras que se guardaba. Como los artefactos que creó, su vida era más y más gris mientras que su vida era más y más celebrada. Su muerte esta semana fué un verdadero “shock” para casi todos, no mencionó nada acerca de su estado hasta que el final sobrevino, su vestimenta y actitud al anunciar nuevos productos fue siempre entusiasta, de pronto, se fué, se desvaneció de la faz de la tierra.
Steve Jobs fué extraordinario de muchas formas como diseñador, innovador y ocasionalmente como un líder durísimo. Pero su cualidad mas singular fue articular una perfecta forma de esperanza secular. Nada ejemplifica su habilidad mas que su logo de la compañía muy al principio, un arcoiris en el mismísimo arquetipo de falla y pecado en la raza humana, la fruta prohibida, transformándola en un símbolo de promesa y progreso.
Esa manzana mordida fue solo uno de sus múltiples toques de genio, capturando la promesa de tecnología en un solo pestañeo, el pensador Albert Borgmann ha observado que qla tecnología promete el aliviarnos de la pena de ser meramente humanos, de ser criaturas finitas en un mundo difícil.
La historia bíblica del pecado de Adán y Eva pronuncia una maldición sobre todo el trabajo humano-”maldita sea la tierra por tu causa; en dolor comerás de ella todos los días de tu vida.” Toda tecnología promete implícitamente revertir esta maldición, aliviando el difícil problema de la existencia humana. Y toda tecnología es mas celebrada cuando se encuentra oculta, no visible, cuando la maquinaria es invisible, combinando un desesfuerzo divino con una ignorancia conveniente acerca del mecanismo que nos entrega a nuestras existencias desniveladas. Ninguna otra empresa combina simplicidad mejor que Apple bajo el liderazgo de Steve Jobs. Apple hizo que la tecnología no fuera para “geeks” pero “cool” para la gente ordinaria, improvisaron productos que trabajan bellamente y con un gran estilo, con simplicidad, aprieta un botón y no importa si eres de 5 o 95, puedes empezar a utilizarlo sin instrucciones, y no puedes abrir los aparatos para ver como trabajan.
En estos tiempos de angustia económica y revolución social que causan frustación y ansiedad, la cosa que seguía mejorando más y más, mucho mejor, es la tecnología personal y portátil, en las sombras de las ruinas del 9-11 y del desastre económico mundial, Apple introdujo el iPod, en la recesión del 2010, Apple introduce el iPad, esta Década de de problemas tras problemas estuvo definida por una serie de elegantes productos de la mente de Steve Jobs, atrayendo más y más atención y publicidad cada vez.
Steve Jobs fue el evangelista de este particular tipo de progreso y lo fué porque no tenía competencia de esperanza. Creía sinceramente en la “mágica y revolucionaria” promesa de Apple precisamente porque no creía en un poder divino, considérese este discurso en la graduación de alumnos en la Universidad de Stanford, donde habló de su diagnóstico inicial de cáncer en el 2003, es interesante observar lo que dijo y no dijo: “Nadie quiere fallecer, aún la gente que desea ir al cielo no quieren morir para ir a él. Y aún la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie se ha escapado de ella. Y esto es lo que debe ser, ya que la muerte es quizá la mejor invención de la vida. Es un agente de cambio; despeja lo viejo por lo nuevo. Ahora mismo lo nuevo son ustedes. Pero algún dia no muy lejano, ustedes serán gradualmente lo viejo y serán borrados. Perdón por ser tan dramático, pero es la verdad. Su tiempo es limitado, por lo tanto no lo tiren a la basura viviendo la vida de alguien mas. No sean atrapados por el dogma, que es vivir con los resultados del pensamiento de otras gentes. No permitan que el ruido de las opiniones de otras personas ahoguen su voz interna, corazón e intuición. Ellos saben en lo que usteden verdaderamente quieren convertirse.” Esto es el evangelio de una época secular. Tiene la gran virtud de ser basada solamente en lo que podemos percibir -no requiere alguna revelación o dogma. Y no promete nada que no pueda entregar - ya que todo lo que es prometido es la oportunidad de vivir la única existencia de cada individuo, una esperanza que que es alcanzable ya que está siendo ofrecida por alguien que ha alcanzado el éxito de manera espectacular siguiendo su “voz interna, corazón e intuición.”
Jobs no fue la primera persona que articuló esta visión de una vida fructífera -Sócrates y Buda vienen a la mente. Para puntualizar, abrazar este tipo de evangelio secular se requiere una austeridad de espíritu que pocos han dominado. El genio de Steve Jobs fue el persuadirnos, al menos por un tiempo, que este evangelio, un confort que entrega nuestras existencias la conveniencia de sus productos y en este sentido el viejo ‘cliché” del “culto del Mac” es en verdad, una cultura de esperanza en un mundo de desesperanza, una esperanza de que una vida ordinaria y mortal puede ser elegante y con sentido, aún y que pronto será polvo y descartada como un iPod del 2001.
Se dice que un ser humano puede vivir sin comida por 40 días, cuatro días sin agua, cuatro minutos sin aire. Pero no podemos vivir sin esperanza por cuatro segundos.
Un ministro, líder de los derechos humanos alguna vez dijo: “como cualquiera me gustaría vivir una vida larga. longevidad tiene su lugar, pero eso no me importa en este momento.” Asimismo dijo también, “Solo deseo hacer la voluntad de Dios, y El me ha permitido subir a la montaña, he volteado y he visto la tierra prometida, quizá no acceda a ella con ustedes. Pero deseo que sepan esta noche, que nosotros, como gente, hemos de acceder a la tierra prometida! Y soy tan feliz esta noche. No tengo preocupación de ningún tipo, no tengo temor de ningun hombre! Mis ojos han visto la gloria de la venida del creador!”
Es posible vivir una buena vida humana sin ésa clase de esperanza? Steve Jobs pudo haber dicho que sí de inmediato y sin pensarlo un segundo como todo buen converso al Zen Budismo, estaba convencido como ninguno de que esta vida es todo lo que es. Esperaba hacer una pequeña marca en el universo en base a su genio y visión – y quien puede negar que asi lo hizo?
Para el resto de nosotros, aún tenemos que decidir si la promesa de la tecnología es suficiente para llevarnos a la tierra prometida. Es la tecnología suficiente? La maldición ha sido repelida? Este mundo problemático y a la misma vez bello se encuentra ya esperando a otro Steve Jobs, el evangelista desarrollador de nuestras propias posibilidades?
Para la gente de una época secular, el evangelio de Steve Jobs pudiera ser todas la buenas nuevas de lo que necesitamos. Pero gente de otras épocas habrían considerado que son solo unas pocas, bellas y vacías promesas, sin importar sus resultados mágicos. Precisamente por eso sospecharían, por sus resultados mágicos. Nuestros descendientes quizá descubrirán que el progreso tecnológico é y todos sus regalos, es la excepción no la regla. Trabaja de maravillas en nuestro jardín con cerco, pero se desbarata cuando se confronta con lo peor de éste mundo y de lo peor en nosotros mismos, quizá sea mejor que esconder dificultades y aliviar obstáculos, el unico camino hacia adelante en los mas tenaces problemas humanos del mundo es abrazar las dificultades y afrontar las barreras, en las palabras de Martin Luther King, abrazar “un desprendimiento peligroso.” Nuestro sentido de pérdida de Steve Jobs nos recuerda que el oxígeno de las sociedades humanas es esperanza. Jobs mantuvo esa esperanza viva.





